top of page

A

lacer abrió sus puertas a la comunidad en abril del

año 2008. Con dos salas, una directora, una educadora, una fonoaudióloga, un profesor de educación física y un gran entusiasmo por entregar educación y terapia de calidad, se daba inicio a la primera escuela especial de trastornos de la comunicación de la comuna de Punta Arenas y la Región de Magallanes. 

Alacer, proveniente del latín contento, nos daba la primera certeza de que trabajaríamos desde el primer momento por la felicidad de cada niño para un mejor aprendizaje. 

 

La escuela inició su trabajo con tan solo tres alumnos y antes de finalizar el 1er semestre, Alacer ya sumaba 13 niños, niñas y familias que confiaban en nuestro trabajo innovador; al finalizar el año escolar 2008 ya contábamos con 23 alumnos .  

En el año 2009 se incorpora el área de Terapia Ocupacional, pues era una gran necesidad para abordar de la mejor forma posible los requerimientos de cada uno de nuestros alumnos y alumnas, dando más fuerza a un trabajo especializado y personalizado, enfocado en responder a la confianza que muchas familias ponían en nuestro equipo y en la educación especial de trastornos de la comunicación, que por ese entonces aún se mantenían con diagnósticos sumamente desconocidos. 

Así, seguimos creciendo año a año, algunos profesionales se iban y otros se incorporaban al proyecto, todos con la mejor energía y persiguiendo un mismo fin, entregar lo mejor de sí como profesionales y personas, para apoyar las necesidades educativas de cada integrante de la escuela, así como a sus familias. 

Asimismo la infraestructura se veía sobrepasada teniendo que ampliar la escuela constantemente, sumando más salas y material educativo y terapéutico. 

Con el aumento del alumnado, surgieron también inquietudes por capacitar el equipo, actualizarlo y aumentar las exigencias para cada profesional de Alacer. Desde un comienzo notamos la importancia de reforzar y flexibilizar las metodologías y  ampliar las opciones de enseñanza para cada personita que forma parte de nuestra escuela, pues, claro está que no todos somos iguales y lo que para unos es una excelente forma de abordaje, para otros podría no ser tan eficaz. Por eso, buscamos que cada área se especializara con cursos, diplomados, capacitaciones y certificaciones que ayudasen a proporcionar un trabajo educativo y terapéutico de calidad. 

Y así, en 2018, cumplimos una década de funcionamiento, contando con 5 salas, 78 alumnos, más de 15 personas en el equipo de trabajo, una visión y misión claras y la fuerte convicción de que nuestra escuelita siempre empatizaría y flexibilizaría frente a las dificultades que pudiese tener cualquier integrante de nuestra comunidad educativo. 

Hoy miramos hacia atrás y vemos todas las alegrías, tristezas, obstáculos y crecimiento que hemos vivido. Pensamos en la inmensa cantidad de niños y niñas que han pasado por Alacer, muchos de los cuales ya sobrepasan los 15 años de edad, y nos sentimos orgullosas de todo lo que ha significado este camino, pues somos un equipo que acoge a cada integrante, que pone lo mejor de sí para que nadie se arrepienta de haber confiado en nuestro trabajo. No tendremos límites, sabemos que cada día es un nuevo aprendizaje, y siempre nos exigiremos para ser el mejor equipo de trabajo, aprendiendo de nuestros éxitos y fracasos y de cada uno de los integrantes de la gran escuela Alacer.

Nuestra Historia 

bottom of page